TECNOLOGÍA

Sharenting: los riesgos de exponer a los hijos en redes sociales

viernes, 16 de noviembre de 2018 · 12:42

Publicar fotos de los hijos en las redes sociales es una afición cada vez más común entre los padres. Algunos llegan a hacerlo de manera un tanto compulsiva, compartiendo con amigos, familiares y conocidos cada momento de su vida familiar. Esta suerte de sobreexposición a la que se ven sometidos muchos niños recibe el nombre de sharenting, un vocablo recién acuñado que surge de la combinación de share (compartir) y parenting(crianza) y que el diccionario británico Collins ya ha incluido en sus páginas. Subir fotos y vídeos de los hijos a la red puede parecer un acto inocente, pero, en realidad, entraña algunos riesgos. Cuando publicamos imágenes suyas sin su consentimiento estamos vulnerando su privacidad. Por otro lado, estamos desprotegiéndolos, porque, una vez que el material da el salto a Internet, perdemos el control sobre él.

El álbum familiar, en las redes

Pese a lo arriesgado de hacer públicas imágenes que tal vez deberían mantenerse en la esfera privada, el sharenting parece no tener límites. Según la escritora y periodista Nancy Jo Sales, autora del libro American Girls: Social Media and the Secret Life of Teenagers, el 92 % de los menores norteamericanos tiene presencia en la web a los dos años y un tercio aparece por primera vez a las 24 horas de haber nacido. Una investigación del portal británico Nominet reveló, asimismo, que el padre promedio publica más de 200 fotos de sus hijos cada año.

Compartir en Facebook las monerías y trastadas de un bebé puede parecer un acto intrascendente, “pero al hacerlo, y aunque sea sin mala intención, podemos estar vulnerando su derecho a la intimidad”, explica Javier González-Patiño, profesor de la facultad de Educación de la Universidad Autónoma de Madrid e investigador en el ámbito del Digital Media & Learning. Dicho de otro modo: la publicación de fotos construye una identidad mediante una decisión en la que el niño no ha participado y con la que podría no sentirse a gusto el día de mañana. A los padres puede parecerles divertido publicar un retrato de su hijo de tres años sentado en el retrete, pero a este, cuando crezca, puede causarle vergüenza e incomodidad. Una investigación sobre sharenting publicada por la Universidad de Michigan revela la falta de consideración en que incurren algunos progenitores en su afán por compartir las gracias de sus vástagos: según el estudio, el 56% comparte información potencialmente vergonzante para los hijos y el 27% sube fotos inapropiadas.

La ley y el menor

Cuando esto sucede y los padres se niegan a eliminar información que los hijos consideran bochornosa u ofensiva, pueden llegar las denuncias. Los casos que se dirimen en los tribunales son contados –por ahora–, pero algunos han cobrado gran notoriedad mediática. “Las leyes nacionales son muy protectoras con los derechos de la infancia y la justicia suele ponerse del lado del menor si este siente que sus padres han vulnerado su derecho a la imagen”, explica González-Patiño. Los derechos a la intimidad y a la imagen quedan recogidos tanto en la Constitución como en la Ley Orgánica 1/1996 de 15 de enero.

Publicar información de manera segura

Las investigaciones dan cuenta de la compulsión con que algunos padres comparten fotos de sus retoños en las redes sociales, pero también pone de manifiesto el desconocimiento que existe a la hora de usarlas de manera segura. Según el análisis del portal Nominet, la mayoría de los padres no verifica con regularidad las configuraciones de privacidad de aplicaciones como Facebook, Instagram o Whatsapp.

Publicar de manera segura es importante, pero resulta insuficiente. “Una vez que está en la red, la información queda ahí para siempre”, advierte el docente. “Además, nadie puede garantizarnos que no vaya a haber fallos técnicos y que las fotos de nuestros hijos no puedan terminar en sitios de Internet que escapen a nuestro control”, concluye.

Precauciones a la hora de publicar fotos de un menor

Algunos padres, a pesar de todo, seguirán publicando fotos de sus hijos. Para perjudicarlos lo menos posible, los expertos recomiendan compartir imágenes de manera anónima y evitar colgar aquellas en las que aparezcan desnudos; también aconsejan ocultar la localización y activar notificaciones que alerten cuando su nombre aparezca en alguna búsqueda de Google.

 

Fuente: Doctissimo

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